A la colección se añade ahora otro montaje molón. No sólo porque recopila los mejores momentos, también porque salgo durante unas facciones de segundo y… bueno, si no estuvieron allí no dejen que se lo cuenten:
He de confesar que, utilizando la fotografía aérea de nomecalles, he estimado (aplicando un criterio conservador) superficies cubiertas de bicicletas de entre 4.000 y 5.000 metros cuadrados (la citada entre Cibeles y el edificio de Telefónica en Gran Vía, la curva bajada Paseo del Prado – Atocha – Paseo del Prado, el nudo que se formó en Moncola…). El problema es asignar una densidad adecuada para el cálculo. Si aplico un marco de 2 X 2 metros (una bici cada cuatro metros cuadrados) me salen todavía menos de esos 2546 bicicríticos, así que me quedo con la primera cifra, que me hace más ilusión.
Supongo que la gracia de esto es utilizar distintas estimaciones, como en esas manifestaciones en las que según si hablan los organizadores, el gobierno o la oposición las cifras bailan en varios órdenes de magnitud. ¿2546? yo digo 25000 ciclistas y lo justifico diciendo que estaba colapsado todo el eje de Princesa – Gran Vía (superficie de más de 10.000 metros cuadrados con una densidad de 25 ciclistas cada 100 metros cuadrados).
Seguro que en Madrid todavía caben unas cuantas más, pero había bastantes bicicletas.
Como para formar un atasco de ciclistas en Moncloa.
No es la primera vez que subo pedaleando por Gran Vía acompañado, pero, a diario, un poco antes de las ocho de la mañana, no suele haber tanto ciclista. Se me caía la lagrimilla cuando pasaba por delante de la plaza de Santa María Micaela rodeado de cientos de personas dando pedales…