productor de sostenibilidad

5 Marzo 2010

pero… ¿tiene arreglo?

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A primera vista, la campaña estosololoarreglamosentretodos parece un ingenuo ejemplo de lo que los fricazos llaman wishfull thinking o pensamiento ilusorio.

Pero cuando te enteras de que la cosa está financiada con 4 millones de euros y fomentada por las Cámaras de Comercio, te das cuenta de que no es más que otro perverso ejercicio de gatopardismo (¿premonitorio que recientemente regalasen la peli con un diario de tirada nacional?). Especialmente si la respuesta es un buen puñado de grupos de facebook y páginas web capaces de reunir más seguidores que la propuesta “original”. Pero… ¿realmente “esto” tiene arreglo?

Si el mes pasado Richard Heinberg se centraba en argumentar cómo los esfuerzos de las distintas potencias se centran más en ser la última en caer, que en salir de la crisis,  su última entrega es una reflexión sobre la vida después del crecimiento. Lo hace de un modo introspectivo, reflexionando sobre su propio posicionamiento respecto al modelo de desarrollo en el que vivimos. Apunta ideas muy interesantes:

¿Es posible volver a la normalidad? ¿Qué pasa si la economía normal de finales del siglo veinte, de aparentemente crecimiento infinito estaba anclada en una serie de condiciones que no se pueden perpetuar? Tal vez la “normalidad” se ha disipado y ha sido sustituida por una “nueva normalidad”. Richard Heinberg propone que estamos en una transición desde una fase expansiva de la economía a una situación posterior al crecimiento. Un proceso análogo al de una planta adulta o un ecosistema maduro, donde se establecen unas condiciones de equilibrio que mantienen cierta estabilidad, en detrimento del crecimiento acelerado y la productividad de las etapas anteriores. Lo expresa con cuatro ideas:

- Hemos llegado al final del crecimiento tal y como lo conocíamos: la crisis posiblemente marca una ruptura con las últimas décadas, durante las que se adoptó la visión poco realista, de un crecimiento económico perpetuo necesario y posible. Hay límites incuestionables a ese crecimiento y los hemos encontrado.

- Conocimiento de los factores básicos que conformarán lo que venga a sustituir el crecimiento: aunque no sepamos qué economía y modo de vida serían deseables después del crecimiento, sabemos que se puede empezar a trabajar para mantener la sociedad en los márgenes de la sostenibilidad.

- La economía puede funcionar durante siglos y milenios con escaso o nulo crecimiento: así fue durante la mayor parte de la historia y podrá ser en el futuro. El fin del crecimiento no significa el fin del mundo.

- La vida sin crecimiento económico puede ser plena, interesante y segura: es importante no perder de vista que una economía sin crecimiento o en equilibrio sigue permitiendo el desarrollo de habilidades prácticas, la expresión artística, el avance de la tecnología… Se trata de redefinir objetivos: sustituir más por mejor. Aumentar la calidad de vida de las personas reduciendo su consumo. ¿Por qué no redefinir el mismo concepto de crecimiento?

Richard Heinberg afirma que la transición a sistema posterior al crecimiento económico experimentado en las últimas décadas es inevitable. Y que está en nuestra mano idear y planificar ese nuevo modelo.

The transition to a no-growth economy (or one in which growth is defined in a fundamentally different way) is inevitable, but it will go much better if we plan for it rather than simply watching in dismay as institutions we have come to rely upon fail, and then try to improvise a survival strategy in their absence.

In effect, we have to create a desirable “new normal” that fits the constraints imposed by depleting natural resources. Maintaining the “old normal” is not an option; if we do not find new goals for ourselves and plan our transition from a growth-based economy to a healthy equilibrium economy, we will by default create a much less desirable “new normal” whose emergence we are already beginning to see in the forms of persistent high unemployment, a widening gap between rich and poor, and ever more frequent and worsening financial and environmental crises—all of which translate to profound distress for individuals, families, and communities.

En este punto, volviendo a la campaña de las principales economías patrias, me planteo ¿arreglarlo entre todos? ¿por qué no aprovechar para cambiarlo? Es el momento de concentrar nuestro esfuerzo en construir un futuro diferente, no deberíamos pararnos a escuchar cantos de sirena ni volver la mirada atrás.

En este sentido, la reflexión de Richard Heinberg continua con su experiencia personal, un recorrido desde las evidencias del final de un modelo de desarrollo a la incipiente transición a uno nuevo. De los límites del crecimiento a las ciudades de transición. Pasando por el cénit del petróleo. En definitiva, una lectura muy recomendable para todo el que realmente tenga inquietudes en relación con el momento económico que vivimos o esté buscando alternativas pasa salir de la crisis en la que vivimos.

Me llama la atención como desde distintos puntos de vista se llegua a conclusiones similares en cuanto a lo que nos espera los próximos años:

Richard Heinberg sobre el Peak Oil:

As early as 1998, Campbell, Laherrère, and others were discussing a Peak Oil impact scenario that went like this. Sometime around the year 2010, they theorized, stagnant or falling oil supplies would lead to soaring and more volatile petroleum prices, which would precipitate a global economic crash. This rapid economic contraction would in turn lead to sharply curtailed energy demand, so oil prices would then fall; but as soon as the economy regained strength, demand for oil would recover, prices would again soar, and the economy would relapse. This cycle would continue, with each recovery phase being shorter and weaker, and each crash deeper and harder, until the economy was in ruins.

Marc Vidal sobre la economía española:

la metáfora que ejemplifica mejor la realidad es la de imaginar una pelota cayendo por unas escaleras. A cada rebote parece que supera la altura del escalón anterior, sin embargo, sigue cayendo. Al final se deposita en el firme y rueda en el sótano.

Si no han tenido suficiente aquí tienen algunas citas selectas del viaje de Heinberg:

And so predictably a book saying that growth cannot and will not continue beyond a certain point proved profoundly upsetting in some quarters, and soon Limits to Growth was prominently “debunked” by public relations efforts organized by pro-growth business interests. In reality, this “debunking” merely amounted to taking a few numbers in the book completely out of context, citing them as “predictions” (which they explicitly were not), and then claiming that these predictions had failed. The ruse was quickly exposed, but rebuttals often don’t gain nearly as much publicity as accusations, and so today millions of people mistakenly believe that the book was long ago discredited. In fact, the original Limits to Growth scenarios have held up quite well

I quickly realized that Peak Oil would likely be the first non-negotiable global limit to growth. The hazy forecast that industrial society would hit a wall sometime in the 21st century was suddenly focused to a painful specificity. Growth had acquired a hard expiration date.

Of course, oil does not pose our only societal limit, or even the most important one in the bigger scheme of things: climate, water, and topsoil are clearly more crucial in the long run.


I soon realized that the Industrial Revolution was really the Fossil Fuel Revolution, and that our modern food system is based on cheap fossil energy. Further, the entire phenomenon of continuous economic growth—including the development of the financial institutions that facilitate growth, such as fractional reserve banking and the marketing of derivatives—is ultimately based on ever-increasing supplies of cheap energy.

Meanwhile, volatile oil prices would frustrate investments in energy alternatives: one year, oil would be so expensive that almost any other energy source would look cheap by comparison; the next year, the price of oil would have fallen so far that energy users would be flocking back to it, with investments in other energy sources looking foolish. Investment capital would be in short supply in any case because the banks would be insolvent due to the crash, and governments would be broke due to declining tax revenues. Meanwhile, international competition for dwindling oil supplies might lead to wars between petroleum importing nations, between importers and exporters, and between rival factions within exporting nations.

Yet at the Copenhagen climate conference in December, 2009, the priorities of the most fueldependent nations were clear: carbon emissions should be cut, and fossil fuel dependency reduced, but only if doing so does not threaten economic growth.

The cruel irony, obvious to my Peak Oil-aware colleagues but apparently not to the delegates at Copenhagen, was that the decades-long era of rapid economic growth based on increased fossilfueled production and consumption is over anyway. The world’s last chance to collectively, cooperatively negotiate a turn away from the precipice was being squandered for the sake of a goal that was no longer achievable.

The world has entered a new era. The project of awakening and warning policy makers and the general public was worthy of the investment of all the effort we could muster. In fact, it would have been negligent of the Limits to Growth authors, Colin Campbell, Jean Laherrère, and thousands of climate and environmental scientists and activists (myself included) not to give it our best shot. But it is now too late to avert a collapse of the existing system. The collapse has begun.

It is time for a different strategy.

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9 Febrero 2010

Reduciendo envases de forma responsable.

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Cuando se estudia gestión de aspectos ambientales en la empresa te enseñan que hay dos formas de afrontarlos: mediante soluciones de final de tubería o a través del análisis del ciclo de vida de productos o servicios. Las implicaciones de los dos enfoques son variadas, siendo, generalmente, las primeras un parche para cubrir el expediente en un momento dado, mientras que las segundas implican una revisión de la forma de hacer en la organización para adaptarla a futuros retos ambientales.

Con el asunto de la reducción de residuos de envases, tenemos los dos enfoques encima de la mesa. Desde hace más de una década, la normativa establece objetivos de reducción, así como una serie de obligaciones relativas a los agentes que pusieran en el mercado envases y otros productos que con su uso se convirtiesen en residuos. ¿Cómo han abordado el reto los agentes implicados?:

Solución ingeniosa de fin de tubería: buscar un envase que se produzca en cantidad e inventar un truco semántico para librarnos de él. Por ejemplo cobrar las bolsas de plástico de un solo uso y vender, como alternativa, bonitos capazos de plástico multiusos. La cantidad de plástico y pintura adherida al plástico en circulación será similar, pero los capazos no se consideran envases por la normativa… cumplimos el trámite de reducción de envases… y nuestros clientes van a la última moda a la vez que hacen, orgullosos, propaganda, previo pago, de nuestro establecimiento.

Análisis del ciclo de vida de producto: retiro de mis estanterías los productos sobre los que tengo poca capacidad de decisión. A continuación estudio, para aquellos productos sobre los que puedo influir, procesos de envasado y transporte… y me ahorro un montón de pasta reduciendo dobles precintos y sacando de los paquetes de mis productos aquello que transporto pero no beneficia a mis clientes… al final, el aire entre los pistachos también hace que la bolsa de la compra abulte más… Y si al resultado añado lo que no me gasto en hacer creer a los demás que lo estoy haciendo bien… más que me ahorro.

Esperemos que la transposición de la nueva directiva deje menos espacio para hacer trampas…

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28 Enero 2010

Verde, pero no va a salvar el planeta.

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No suelo escribir de cacharros ni marcas, para eso están otros a los que las marcas pagan (en ca$h o en especie) por publicitarlos con la excusa de una opinión personal, incluso, en ocasiones, de manera transparente… pero hoy me anima a hacerlo la reflexión de Matthew Wheeland sobre el iPad.

El nuevo aparatejo, como otros tantos en el mercado, ha sido anunciado como verde: consume poca energía, no tiene contiene contaminantes con mala fama, es bastante reciclable, es conforme a la política ambiental del fabricante… ¿Será ecológico? Buscaremos el catálogo de la etiqueta ecológica, a ver qué encontramos. Pero la pregunta es ¿ayudan estos cacharros verdes a salvar el planeta? No, claro no.

Su fabricación tiene un elevado impacto ambiental si consideramos el ciclo de vida completo, desde la extracción de materias primas hasta su destino final, una vez agotada su vida útil, incluyendo los transportes que ocurren en las etapas intermedias. Adicionalmente este cacharro no viene a sustituir otros dispositivos que ya tengamos, si no que complementa nuestra cesta de cosas que sirven para funciones similares, creando una nueva necesidad a cubrir sobre un montón de cosas con las que ya estábamos impactando sobre nuestro entorno. De la obsolescencia programada y la necesidad de reemplazo mejor no hablamos…

De todos modos, que conste que si me envían algo gratis yo hago una de esas maravillosas entradas con fotos del desempaquetado, contando la ilusión que me hace recibirlo, lo buena que es la marca al hacérmelo llegar desinteresadamente y las bondades del producto… supongo que a mi limitada audiencia otra parida más fuera de contexto no le importaría…

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5 Octubre 2009

De plásticos y externalidades.

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Guante de Plástico¿Veremos a las petroleras financiando campañas “ecológicas” para la retirada de los guantes de plástico?

Sí, el ciudadano medio es muy guarro y tiene muy poca conciencia ambiental. Lo sabemos ¿por qué no tomamos medidas adecuadas para evitar el impacto ambiental del consumo? ¿Podríamos evitar que el guante de la foto llegue hasta la gran sopa de plástico? Algo tan económico, en comparación con el proyecto global de instalación de la gasolinera, como una alambrada alrededor de la instalación podría ser suficiente para retener un porcentaje importante de esos plásticos ligeros ¿No es muy estético? Mire a su alrededor.

Plásticos en barbecho
Algo tan necesario como un empleado, con los equipos de protección individual adecuados para evitar el contacto con el combustible, evitaría la generación de este residuo. También haría innecesaria su fabricación, transporte, así como la recogida y tratamiento posterior a su utilización. Se me olvidaba que estas dos últimas partidas no aparecen en el balance contable porque están externalizadas gracias al viento, perdón.

Cuando hablamos de internalización de costes ambientales por parte de los sectores productivos no hablamos sólo de la contaminación del suelo en el que se cultivan los cereales que serán la cerveza que tomaremos mañana. Se trata de la forma en la que se organiza el sistema económico y de cómo afecta a las personas, no sólo como consumidores, también como seres vivos cuyo entorno se está deteriorando a un ritmo insostenible.

¿Por qué las leyes permiten, a los que más tienen, ganar dinero deteriorando lo que es de todos?

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7 Septiembre 2009

Bolsa caca y trampas al solitario.

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Yo (la bolsa) era una patataQuede por delante que me encanta la reciente sensibilidad con el principio de prevención en materia de residuos y que me ilusiona el beneficio ambiental que se puede lograr con la eliminación de las bolsas de plástico de un solo uso. Pero hay muchas formas de cumplir objetivos y planificar:

En las revisiones del Plan Nacional de Residuos Urbanos y, en particular, del Programa Nacional de Residuos de Envases y Envases Usados se incluirán las medidas para reducir el peso de la totalidad de los residuos de envases generados y fomentar la prevención de la contaminación y la aplicación del principio de responsabilidad de los productores.

En este sentido, me siento un poco decepcionado con la puesta en práctica de la Ley 10/1998, de 21 de abril, de Residuos, que en aplicación del principio de responsabilidad de los productores decía, entre otras:

…el productor, importador o adquirente intracomunitario, agente o intermediado, o cualquier otra persona responsable de la puesta en el mercado de productos que con su uso se conviertan en residuos, podrá ser obligado … a … elaborar productos o utilizar envases que, por sus características de diseño, fabricación, comercialización o utilización, favorezcan la prevención en la generación de residuos y faciliten su reutilización o el reciclado o valorización de sus residuos, o permitan su eliminación de la forma menos perjudicial para la salud humana y el medio ambiente…

Así pues, el problema viene cuando, la planificación de residuos (estatal o autonómica, es un tema monetario que no entiende de ideologías ni partidos), pretende un truco contable curioso: cumplir objetivos en materia de residuos de envases a cuenta de las bolsas de plástico de los establecimientos comerciales.

Por supuesto, me parece legítimo que las campañas de reducción de costes de los centros comerciales apelen a la conciencia cívica del personal. La estrategia es buena, tanto que ha sabido conseguir el favor de asociaciones ecologistas y del lobby de los residuos de envases.

Dejando de lado la semántica, ¿vamos a conseguir reducir el plástico que no se recicla? ¿A caso las bolsas de la basura no son de plástico? ¿Los carros de la compra y las bolsas del sueco de los muebles baratos son de algún material que no sea derivado del petróleo?

Nos quedaremos sin bolsas del super gratis, pero la cantidad de plástico en nuestro sistema será bastante similar a la actual. La trampa está en que, legalmente, no serán envases y habremos librado de toda responsabilidad a nuestros centros comerciales, Sistemas Integrados de Gestión y, por supuesto, a la clase política que legisla según lo que los intereses monetarios de los anteriores ordenan.

Por cierto, el Ayuntamiento de Madrid (que es el que más a mano me queda, pero imagino que no es el único) está dispuesto a multarte si tiras al contenedor amarillo cualquier cosa de plástico que no pague el impuesto revolucionario de Ecoembes. ¿Cómo afectará esto a la gran sopa de plástico? ¿a nuestros vertederos? ¿a los cientos de animales que mueren por culpa de los plásticos liberados en la naturaleza?

Otra alternativa podría haber sido forzar mecanismos de sustitución del material de las bolsas de los centros comerciales y supermercados. Tal vez a corto plazo y para el sector hubiese supuesto un coste importante, pero a medio y largo plazo el beneficio ecológico hubiese sido importante. Poder destinar parte del campo a cultivos productivos, capturando CO2 de la atmósfera para darle forma de bolsa no hubiese sido una mala opción. Pero estamos en crisis y crear puestos de empleo o mantener activos flujos monetarios no parece una prioridad.

Volviendo a mi inquietud profesional ¿es lícito trasladar al consumidor el coste del principio de responsabilidad del productor?

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4 Septiembre 2009

Ecoembes caca

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Bosa Caca
La (¿altruista?) campaña contra las bolsas de plástico “BOLSA CACA” tiene uno de sus pilares en esta afirmación:

“según la sociedad especialista en reciclaje Ecoembes, de las cuales sólo se llega a reciclar un 10%”.

Ecoembalajes España, S.A. (Ecoembes) es un Sistema Integrado de Gestión (SIG), encaminado a la recogida selectiva y recuperación de residuos de envases para su posterior tratamiento, reciclado y valorización. De los previstos en la Sección II de la Ley 11/1997, de 24 de abril, de Envases y Residuos de Envases.

Como (¿único?) Sistema Integrado de Gestión de envases es el principal instrumento a través del cual los agentes implicados cumplen con las obligaciones derivadas de la puesta en el mercado de productos envasados. Y la normativa aplicable establece que las bolsas de plástico se consideran envases si han sido diseñados y destinados a ser llenados en el punto de venta.

Entonces, si el 100 % de las bolsas de plástico que ya no me valen las deposito siguiendo las indicaciones de mi ayuntamiento (competente según la normativa de residuos de su recogida), ¿dónde está ese 90 % de bolsas de plástico que no aparecen en las cuentas que la campaña atribuye a Ecoembes? ¿Cómo han llegado hasta allí? ¿De quién es la culpa si Ecoembes se encarga de la gestión de residuos de envases y las bolsas de plástico son un envase?

Por cierto, toda campaña que se precie tiene su contra campaña (¿simple especulación 2.0?).

La foto es de la galería en Flickr de Fernando Carmona y no se si le hace mucha gracia que esté aquí.

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11 Junio 2009

¿Debate nuclear? no gracias, debate energético.

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“Cuando confluyen las revoluciones en el ámbito de las comunicaciones y de la energía, todo cambia, incluido el pensamiento de los seres humanos”

Jeremy Rifkin en la entrevista de la Agenda Viva de primavera de 2008

Está de moda otra vez. Todos los días en prensa y televisión el asunto de las nucleares. ¿Son seguras? ¿Ayudan a paliar el cambio climático? Apasionantes discusiones con todo tipo de contertulios, posicionamientos políticos, argumentos alarmistas, razonamientos científicos… Y la diversidad está muy bien. Si abordamos el problema desde la física teórica diremos que la energía nuclear es segura. Si nos ceñimos algún programa político igual hay que descartarla. Si pensamos en las emisiones de gases de efecto invernadero se nos antoja una buena alternativa. Si somos un poco conspiranoicos veremos amenazas terroristas por todas partes… desde luego no es difícil encontrar argumentos para ser antinuclear. Ni para todo lo contrario.

Abordar el asunto energético desde el punto de vista “nuclear sí, nuclear no” es demasiado simplista. Una visión miope. Creo, sinceramente, deberíamos abrir el debate un poco más y plantearnos ¿qué modelo energético queremos? No discutir sólo sobre los atributos de una determinada forma de obtener energía. Tenemos que mirar qué implicaciones tiene en todos los ámbitos. Generación, distribución, consumo…

Estamos en el momento histórico en el que los ciudadanos podemos superar un sistema energético tradicional y pasar a un modelo energético distribuido. Hasta ahora la producción de energía está concentrada. La solución nuclear conseguiría perpetuar un esquema de producción centralizada. ¿Qué implica esto? Pues básicamente que la mayoría de la población depende de aquellos que controlan las centrales desde las que se distribuye la energía eléctrica. ¿Eso es malo? seguramente no. Pero sería bastante mejor si cada cual fuese su propio productor de energía y su economía doméstica no dependiese de los caprichos del sector eléctrico.

A estas alturas de la película sabemos que nuestros hogares podrían ser autosuficientes energéticamente, que los partidos políticos son conscientes de que existen otros modelos energéticos, que ciertos intereses presionan las decisiones políticasEl debate nuclear está superado: un miedo, más o menos irracional, hace que la sociedad tenga una imagen nefasta sobre la energía nuclear. ¿Por qué intentan imponernos que es la solución? ¿Qué impide que la información sobre nuevos modelos energéticos llegue a la calle y las tertulias de la televisión?

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1 Junio 2009

Monsanto, transgénicos y decisiones sobre el hambre en el mundo.

Cuando se habla de incentivos perversos, la imaginación se relaja y viaja a peliculeras historias conspiranoicas. Pero no hace falta irse lejos para encontrar ejemplos que ilustran las ineficiencias en un sistema de toma de decisiones basado en indicadores monetarios. Hoy toca la agricultura transgénica, el hambre en el mundo y las corporaciones multinacionales. De la mano de un artículo leído en grist.org.

Para los que no estén en el tema conviene introducir explicando (como muy bien hace Tom Philpott) que Monsanto es a la industria agrícola lo que Microsoft al mercado del software. Según el artículo enlazado, en los tres primeros meses de 2009 esta multinacional habría invertido 2 millones de dólares en apoyar una iniciativa para promover el uso de semillas modificadas genéticamente en países en desarrollo.

El hambre en el mundo es un asunto que inquieta a la mayoría de la población y parece que cualquier iniciativa para acabar con ella está bien vista. Por ello intentar demostrar que la agricultura transgénica no es la solución resulta bastante complejo. A pesar de que es evidente que la seguridad alimentaria es un asunto de redistribución, no de producción. Pero esto es todavía más complejo de explicar.

Nos quedaremos con que estos días Monsanto también es noticia porque sus soluciones para la agricultura están quedando fuera de juego. Monsanto estaría perdiendo mercado debido a que alguno de los genes de resistencia a los herbicidas ha saltado de sus granos transgénicos a las malas hierbas. El “problema” es doble: el tiempo va dando la razón a los que alertan sobre los riesgos de los cultivos transgénicos y, por otro lado, lo que parecía una solución a los problemas de la agricultura intensiva conseguirá intensificar los problemas de la agricultura (me perdonen la redundancia).

En resumen: las empresas están para hacer dinero. El común de nuestros problemas como seres vivos no son monetarios, por lo que no estaría mal considerar otros indicadores a la hora de tomar decisiones. Del mismo modo, conviene que no sean intereses privados los que condicionen las medidas tomadas en virtud del interés público.

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25 Mayo 2009

Experto a golpe de talonario

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experto, ta.

(Del lat. expertus, experimentado).

1. adj. Práctico, hábil, experimentado.

Cada vez que cuesta más comulgar con algunas de las declaraciones de según que expertos en materia ambiental. El escepticismo con el que leo algunas de las notas de prensa me lleva a una pequeña reflexión que tenía que regurgitar por algún sitio, ustedes me disculpen, espero que no les salpique.

¿Cómo se adquiere la cualidad de experto?

Supongo que la forma legítima es a través de la experiencia: el tiempo dedicado a una materia se me antoja una forma legítima de adquirir la cualidad de experto. Pero hay otras formas. Si uno tiene pasta para financiar cursos de postgrado, programas de máster… acaba acumulando títulos con los que también conseguirá ser considerado experto. La lectura autodidacta, la práctica laboral y otras formas de experiencia personal no pueden compararse con lo tangible de un título avalado por una entidad de prestigio. Ni por supuesto con cursos gratuitos de formación continua u ocupacional… por supuesto, la factura de un buen preparador personal puntuará bastante en cualquier concurso de méritos.

Conseguir la habilidad de colar notas de prensa en medios de comunicación de masas requiere un poderío económico superior. Llegar al reconocimiento necesario para que publiquen tus declaraciones en una revista sectorial especializada pasa por que la organización que te paga la nómina compre regularmente espacios publicitarios a doble página.

Para los medios, alcanzar la cualidad de experto requiere de años de inversión en la organización de saraos. Disciplina espartana que permita aguantar con cara de póquer años de charlas a las que se acude como patrocinador incondicional. La falta de riego sanguíneo en el cerebro a causa del uso continuado de corbata se suple fácilmente con la ingenuidad del becario convenientemente adoctrinado para la ocasión: si se ha formado en nuestro máster está más que preparado para redactar las declaraciones corporativas que saldrán mañana en todos los diarios de tirada nacional, pero que venga a currar con corbata, que algún día tendrá que dar la cara.

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12 Mayo 2009

¿Dónde tiro unos zapatos?

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Materiales recuperados

Volvemos al tema de los residuos. La pregunta ayer en el café era ¿dónde tiro unos zapatos? Tengo varias respuestas, es un tema que admite varios tipos de análisis: el técnico, el jurídico, el monetario… así que replanteo la pregunta ¿dónde van a ir tus zapatos usados? Salvo que, en un caso hipotético, se destinasen a la reutilización (tal vez si los depositas en la parroquia del barrio o en un contenedor destinado a ropa usada puede que pasen por un taller de manualidades y acaben teniendo una nueva vida en los pies de otra persona, aquí o en otra parte del planeta), lo más probable es que los zapatos salgan de cualquier flujo de tratamiento de residuos. Los residuos considerados como “impropios” son descartados en los procesos destinados a la valorización de residuos ¿cómo va esto?

Si tiras los zapatos al contenedor “amarillo”, antes o después serán descartados por no ser un envase. Dependiendo la talla de pié que calces esto ocurrirá al principio o al final de proceso. Unos zapatos grandes serán descartados al principio del proceso, seguramente por una persona que trabaje en una cinta transportadora retirando todo aquello que, de forma evidente, no es un envase. Si son pequeños pueden escapar este primer control, pero atendiendo a las propiedades físico – químicas del calzado, seguramente no pasarán a ocupar ningún sitio entre los metales, plásticos ligeros ni otro material retirado por imanes, corrientes de aire ni otros procedimientos mecanizados. En cualquiera de los dos casos, casi de forma inevitable, junto con otra cantidad cercana al 60 % de lo que entró en la planta de tratamiento saldrá, en la fracción considerada como “rechazo”, camino de algún vertedero.

Si los depositas en el contenedor “resto” ocurrirá algo similar. Tal vez porque no pase el agujero de alguna criba, destinada a separar materia orgánica pastosa (susceptible de ser compostada) del resto de materiales que la acompañan. O tal vez porque, después de algunos meses dando vueltas en montones de materia en proceso de fermentación, acabe por ser retirado (formando parte del rechazo) camino del vertedero.

¿Dónde te gustaría que acabasen tus zapatos? esa es una buena pregunta. Las posibilidades de valorizarlo seguramente pasen por decomponerlos en los materiales que los forman y destinar cada uno de ellos a un uso concreto: goma para pistas deportivas o asfalto, textil para sacar fibras que puedan incluirse en nuevos procesos industriales, cuero… Aunque el poder calorífico del conjunto también podría ser, con las pertinentes medidas destinadas a evitar la contaminación atmosférica, incinerado con recuperación de energía. Si quisieras conocer el criterio de los fabricantes de envases podrías seguir este enlace.

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