productor de sostenibilidad

31 Mayo 2009

Las europeas no son la final de la Champions

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Se acercan peligrosamente las elecciones europeas. Hay un festival de blogs hablando del tema. Con la resaca del triplete no es fácil evitar la comparación futbolera, así que me lanzo. Las elecciones no son una final entre dos equipos: para el día 7 de junio podemos votar 35 candidaturas. Interesante oportunidad para  distribuir el poder.

No hace falta ser socio para ir a votar. Y lo bueno de no serlo es que no te debes a una camiseta. Puedes mirar la alineación y decidir si te sientes representado por ese equipo. ¿Esta vez no? Pues busca otra lista. Igual no conoces a los candidatos pero te sorprenden sus propuestas ¿No les vas a dar una oportunidad? Esto no es el fútbol, donde pierde el que menos goles mete. Aquí cada voto cuenta. Lo importante es que se escuche a todos, con independencia de que nuestra opción no sea la que más votos consiga. Las elecciones no consisten en traerse un título a casa para lucirlo hasta la próxima temporada. Con nuestro voto permitimos que alguien nos represente durante los próximos años en instituciones donde se toman decisiones que afectarán a nuestra vida cotidiana.

En el fútbol cuando nuestro equipo no juega nos podemos sentir consolados con la derrota de uno de los dos que participan. En las elecciones esto no ocurre y votar para que pierda un determinado partido puede dejarnos como consecuencia legitimar en el poder a otro cuyas decisiones nos gusten todavía menos. Por eso es importante buscar la opción que mejor nos representa en lugar de ir a votar contra la que más nos indigna.

Sí, los que más títulos acumulan son siempre los mismos. Y menudas fiestas montan. Pero las competiciones más emocionantes son las que ganan los equipos pequeños, esos que ilusionan de verdad y con los que puedes sentirse identificado a pesar de no saber que ni que existían. ¿Por qué no le damos una oportunidad a la política de las personas y nos olvidamos de los partidos?

Créditos: la viñeta es de Mauro Entrialgo, la idea de escribir sobre el tema del grupo politika 2.0 y la invitación a escribir de M@k.

26 Mayo 2009

La bicicrítica en imágenes.

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Tenemos unas cuantas galerías de fotos y vídeos rulando por internet de aquel evento biciclista interplanetario ¿se acuerdan?

A la colección se añade ahora otro montaje molón. No sólo porque recopila los mejores momentos, también porque salgo durante unas facciones de segundo y… bueno, si no estuvieron allí no dejen que se lo cuenten:


Salud, poesía y justicia, tengan ustedes. ¿Nos vemos mañana el jueves?

25 Mayo 2009

Experto a golpe de talonario

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experto, ta.

(Del lat. expertus, experimentado).

1. adj. Práctico, hábil, experimentado.

Cada vez que cuesta más comulgar con algunas de las declaraciones de según que expertos en materia ambiental. El escepticismo con el que leo algunas de las notas de prensa me lleva a una pequeña reflexión que tenía que regurgitar por algún sitio, ustedes me disculpen, espero que no les salpique.

¿Cómo se adquiere la cualidad de experto?

Supongo que la forma legítima es a través de la experiencia: el tiempo dedicado a una materia se me antoja una forma legítima de adquirir la cualidad de experto. Pero hay otras formas. Si uno tiene pasta para financiar cursos de postgrado, programas de máster… acaba acumulando títulos con los que también conseguirá ser considerado experto. La lectura autodidacta, la práctica laboral y otras formas de experiencia personal no pueden compararse con lo tangible de un título avalado por una entidad de prestigio. Ni por supuesto con cursos gratuitos de formación continua u ocupacional… por supuesto, la factura de un buen preparador personal puntuará bastante en cualquier concurso de méritos.

Conseguir la habilidad de colar notas de prensa en medios de comunicación de masas requiere un poderío económico superior. Llegar al reconocimiento necesario para que publiquen tus declaraciones en una revista sectorial especializada pasa por que la organización que te paga la nómina compre regularmente espacios publicitarios a doble página.

Para los medios, alcanzar la cualidad de experto requiere de años de inversión en la organización de saraos. Disciplina espartana que permita aguantar con cara de póquer años de charlas a las que se acude como patrocinador incondicional. La falta de riego sanguíneo en el cerebro a causa del uso continuado de corbata se suple fácilmente con la ingenuidad del becario convenientemente adoctrinado para la ocasión: si se ha formado en nuestro máster está más que preparado para redactar las declaraciones corporativas que saldrán mañana en todos los diarios de tirada nacional, pero que venga a currar con corbata, que algún día tendrá que dar la cara.

23 Mayo 2009

Una mascarilla te vendría bien

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mascarillas autofiltrantesNormalmente, en mis trayectos urbanos en bicicleta suelo llevar una mascarilla. Un día que  no llevaba un motorista con el que coincidí en un semáforo en  Francisco Villaespesa, me saludó y me dijo esa frase “Una mascarilla te vendría bien”. La contaminación atmosférica es un tema que ya me preocupaba antes, pero subir Marqués de Corbera a finales de agosto, a eso de las cuatro menos cuarto de la tarde, detrás del 28, da otra perspectiva a la cosa. Le hace a uno tomarse en serio las alertas de superaciones de umbrales de contaminantes.

Tengo claro que las mascarillas higiénicas, las más baratas y que se encuentran en cualquier lado, no sirven para nada: en algunos envases se puede leer claramente un mensaje que advierte que no sirven para protección contra partículas. Lo mismo ocurriría si utilizásemos un pañuelo o una bandana, que me han llegado a ofrecer en algún comercio “especializado” en deportistas. Tampoco nos vamos a ir a un equipo de respiración autónomo, pero parece interesante disponer de algo que permita montar en bicicleta sin acumular en mis pulmones todas las emisiones de los vehículos de Madrid.

En este sentido, me gustan las mascarillas autofiltrantes que cumplen con el estándar FFP2 de la norma UNE EN 149 me parecen una buena alternativa. Son las que se han puesto de moda con el asunto de la gripe. Estas mascarillas se pueden encontrar en una amplia variedad de establecimientos, desde las estanterías de ferreterías a tiendas especializadas en ropa de seguridad laboral, pasando por alguna farmacia y centros comerciales. Las distinguimos de otras buscando en alguna parte del envase o sobre la propia máscara la referencia “FFP2″.

En teoría, pueden retener algunos de los contaminantes que, sin su uso, pasarían directamente a mis pulmones. En concreto, una parte importate de partículas en suspensión y algunos compuestos orgánicos volátiles, que son dos de las cosas que salen de los tubos de escape formando el humo. En la imagen la diferencia de una mascarilla nueva y una con un par de semanas de uso.

20 Mayo 2009

EFQM, legislación y Administración pública.

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Después de una larga huida de la calidad me encuentro metido de lleno, como alumno, en un curso de aplicación del modelo EFQM a la Administración pública. El reto es apasionante, sobre todo si se mira con los cristales optimistas de gente como alorza o con el cariño artesanal de Julen. Gestionar no es fácil: lo muestra el constante saltar de alarmas. Me ha parecido curiosa la inquietud que reiteradamente expresa una de las compañeras del curso, a modo de luz que parpadea en rojo: ¿Qué pasa con el cumplimiento de la legislación?

En otros modelos de gestión (tales como EMAS, ISO 14000 e ISO 9000) el cumplimiento de la legislación es uno de los elementos contemplados (con su apasionante polémica en cuanto al grado de exigencia). La organización que opte por una certificación conforme a las normas ISO 9001 o ISO 14001 deberá mostrar que considera en su sistema de gestión la legislación aplicable a la actividad. Estos dos sistemas buscan, mediante la obtención de un certificado, la diferenciación en el mercado, bien por su compromiso con la satisfacción del cliente (serie 9000), bien con el respeto al medio ambiente (serie 14000). Parece coherente pues, exigir que el acceso a estas certificaciones pase por contemplar la legislación aplicable, en la medida en que es un mínimo exigible en la relación de la organización con su entorno, partes interesadas

En EFQM, si bien también existe la posibilidad de conseguir “sellos” para diferenciarse en el mercado, el propósito básico es la autoevaluación. El diagnóstico de la organización para conseguir la mejora continua. Desde el punto de vista teórico, el motor del cambio no es tanto el mercado como las fuerzas internas de la organización que se propone alcanzar la excelencia, (tal vez) comparándose con otros para seguir avanzando. Quizá por eso no se explicita de una forma tan clara como en los otros modelos el asunto de la legislación. En la práctica, EFQM es parte del mercado de distintivos que permiten diferenciar organizaciones en un escenario de competitividad permanente.

Así las cosas, ¿corremos el riesgo de que la Administración, en un afán de mejora, simplificación,… se “olvide” de dar cumplimiento a requisitos relacionados (por ejemplo) con plazos garantes de derechos como la participación? El riesgo, tal y como se planteaba por esta compañera del curso, no vendría sólo del estamento político interesado en aligerar procedimientos para ejecutar cuanto antes vistosos proyectos (que los ayudasen a perpetuarse en el poder). También podría venir de las externalizaciones de procesos en las que se den por supuestas cuestiones clave de los procedimientos administrativos que no tengan interés en el contexto privado (por ejemplo la audiencia al interesado durante un trámite).

Me inclino a pensar que la Administración es consciente de que su misión es garantizar los derechos de las distintas partes interesadas. Por ello, cualquier proceso debería contemplar escrupulosamente el cumplimiento de la legislación aplicable, siendo esa la prioridad que condiciona cualquier criterio de calidad que pretenda establecerse. El cumplimiento, entre otras, de la Ley 30 (y la 11/2007, o la 27 en el ámbito de la información ambiental), es un elemento que no puede obviarse a la hora de evaluar la calidad de los servicios públicos.

Soy consciente de que la cosa es más compleja que todo eso y que son muchos los caminos que tiene que recorrer la Administración para llegar a la calidad. Por eso conviene tener cerca una lista de valores: no nos ayudarán a encontrarnos cuando estemos perdidos, pero nos deberían servir para entender por dónde nos movemos.

13 Mayo 2009

escuchando sobre empresa abierta

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Ayer no pudo ser “La empresa abierta, competitividad en el siglo XXI”. Una llamada visando a tiempo del percance invitaba a ir hoy a un mano a mano con Julen y Genís, en el “Ciclo Ecoinnovación y el futuro de las economías abiertas”, de EOI. Una clase distinta de gestión diferente, aperitivo del curso sobre EFQM que la próxima semana me hará llegar con un poco de retraso a la conferencia de alorza.

Del evento me han gustado la forma y el fondo. Un diálogo entre los participantes donde los ponentes rompen el hielo y llevan la conversación hasta la siguiente pregunta del público asistente. Con un pinchito previo para no desfallecer con el estómago vacío. Y un cafelito después para posar ideas. Han sido muchas y algunas efervescerán durante algún tiempo en mi cabeza.

Sintonizo con la inquietud de Julen sobre si se ha agotado un modelo. Y pienso que sí. Tal vez estamos ante la necesidad de revisar el uso que hacemos de la palabra competitividad. Hasta hace poco era sinónimo de ganar más. ¿Es momento de asimilar competitividad y sostenibilidad? Julen abría el partido aclarando que, hasta ahora el por qué en la empresa se respondía justificando un impacto positivo en la cuenta de resultados. ¿Es más competitiva la organización que gana más o la que gana lo suficiente para seguir ganando a medio y largo plazo? A título particular  lo tengo claro, estoy acomodado en los límites del subsistir y  dejar que otros subsistan, pero ¿puede eso trasladarse a la empresa?

Además de recopilar algunas ideas sobre los cambios que se están produciendo y que están por venir en las relaciones entre las organizaciones y las personas, la tarde ha dado para descubrir a gente como Jose María Peláez o Tona Pou (yo que creía que lo de las tarjetas era algo aburrido que ya estaba pasado de moda y voy a añadir a mi colección la más chula de todas).

Hoy es uno de estos días en que me siento demasiado joven para resignarme pero demasiado viejo como para no saber lo que quiero ser de mayor, me quedo con la cita de Genís: “Uno hace la carrera profesional con la que la vida le sorprende”.

Copia pega, medio ambiente y San Glorio

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Estos días la prensa nos regala un claro ejemplo de la importancia de la transparencia en los procesos de toma de decisiones. La polémica se refiere a un asunto de copia pega:

“El dictamen, que la Junta estudia convertir en ley, ha sido elaborado por la consultora de urbanismo Cotesa, que cobró 165.420 euros de la comunidad por el trabajo y que ayer no quiso comentar la aparición, sin citar la fuente, de párrafos idénticos a los que se pueden encontrar en la Red.”

Nada nuevo bajo el sol. No creo que sea grave utilizar trabajos preexistentes para elaborar unas Directrices de Ordenación del Territorio o su informe de sostenibilidad ambiental. Lo preocupante es que no se citen las fuentes y que estas no se seleccionen con un criterio adecuado. Incluso podría ser deseable que el trabajo consistiese en revisión bibliográfica, incluyendo aportaciones innovadoras de frescos trabajos académicos.

La liebre ha saltado durante el periodo de exposición pública del documento, por lo que me reafirmo en mi creencia sobre el beneficio que aportan, tanto para la protección del medio ambiente como para la profesionalización del sector ambiental, la posibilidad de acceso a la información ambiental y los procesos de participación pública. Y aprovecho la ocasión para seguir reivindicando el uso de licencias creative commons, o similares, en estudios ambientales destinados a procedimientos administrativos, especialmente de evaluación ambiental, tanto para facilitar su deseable consulta y reutilización como para indicar la forma en que deberían citarse:

“La Junta anunció ayer que procedía “inmediatamente a rescindir el contrato con Cotesa” y consideró “inadmisible” su actuación. La tramitación de las directrices queda suspendida hasta que la Junta decida cómo salir de esta. Fuentes próximas al caso consideran que con este informe los trámites son inviables y eso puede suponer el tiro de gracia para la estación de esquí de San Glorio, que el Tribunal de Castilla y León tumbó en 2008 por carecer de respaldo científico y que se vuelven a quedar sin aval técnico.”

“…sacó a exposición pública un documento que incluye notas al margen de los autores. En la página 177, uno de ellos apunta: “Completar. Carlos se te ocurre cómo. No me gustaría copiar de la web”. Al final copió los siguientes párrafos. El informe incluye extractos hasta de la web El Rincón del Vago, entre otros muchos plagios.”

La cuestión plantea otros interesantes debates:

“Tira a la basura los dos años de trámites que Cotesa había iniciado y no es para menos. Tras el corta y pega descubierto, cualquier gestión queda en cuarentena. La pregunta ahora es si esto se habría evitado si en lugar de recurrir a una consultora externa hubieran sido los técnicos de la administración los encargados de hacer el trabajo. Todo estaría más controlado.”

No digo que un buen estudio, tomando en serio el impacto ambiental de la actuación, hubiese conseguido mostrar como admisible la estación de esquí. Al menos, hubiese evitado la polémica sobre la forma en que los políticos muestran su sensibilidad por el entorno natural y el modo en la que realizan una propuesta normativa de ordenación del territorio.

12 Mayo 2009

¿Dónde tiro unos zapatos?

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Materiales recuperados

Volvemos al tema de los residuos. La pregunta ayer en el café era ¿dónde tiro unos zapatos? Tengo varias respuestas, es un tema que admite varios tipos de análisis: el técnico, el jurídico, el monetario… así que replanteo la pregunta ¿dónde van a ir tus zapatos usados? Salvo que, en un caso hipotético, se destinasen a la reutilización (tal vez si los depositas en la parroquia del barrio o en un contenedor destinado a ropa usada puede que pasen por un taller de manualidades y acaben teniendo una nueva vida en los pies de otra persona, aquí o en otra parte del planeta), lo más probable es que los zapatos salgan de cualquier flujo de tratamiento de residuos. Los residuos considerados como “impropios” son descartados en los procesos destinados a la valorización de residuos ¿cómo va esto?

Si tiras los zapatos al contenedor “amarillo”, antes o después serán descartados por no ser un envase. Dependiendo la talla de pié que calces esto ocurrirá al principio o al final de proceso. Unos zapatos grandes serán descartados al principio del proceso, seguramente por una persona que trabaje en una cinta transportadora retirando todo aquello que, de forma evidente, no es un envase. Si son pequeños pueden escapar este primer control, pero atendiendo a las propiedades físico – químicas del calzado, seguramente no pasarán a ocupar ningún sitio entre los metales, plásticos ligeros ni otro material retirado por imanes, corrientes de aire ni otros procedimientos mecanizados. En cualquiera de los dos casos, casi de forma inevitable, junto con otra cantidad cercana al 60 % de lo que entró en la planta de tratamiento saldrá, en la fracción considerada como “rechazo”, camino de algún vertedero.

Si los depositas en el contenedor “resto” ocurrirá algo similar. Tal vez porque no pase el agujero de alguna criba, destinada a separar materia orgánica pastosa (susceptible de ser compostada) del resto de materiales que la acompañan. O tal vez porque, después de algunos meses dando vueltas en montones de materia en proceso de fermentación, acabe por ser retirado (formando parte del rechazo) camino del vertedero.

¿Dónde te gustaría que acabasen tus zapatos? esa es una buena pregunta. Las posibilidades de valorizarlo seguramente pasen por decomponerlos en los materiales que los forman y destinar cada uno de ellos a un uso concreto: goma para pistas deportivas o asfalto, textil para sacar fibras que puedan incluirse en nuevos procesos industriales, cuero… Aunque el poder calorífico del conjunto también podría ser, con las pertinentes medidas destinadas a evitar la contaminación atmosférica, incinerado con recuperación de energía. Si quisieras conocer el criterio de los fabricantes de envases podrías seguir este enlace.

11 Mayo 2009

¿Para qué sirven las cámaras del metro?

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Un individuo saca una navaja y la luce durante cerca de un minuto delante de una cámara, dentro de un vagón de metro. No ocurre nada. Sigue pasando el tiempo, el habitáculo se llena de gente y el tipo apuñala a otro. Allí, delante de la cámara. Durante un buen rato siete cámaras están gravando a la masa y al agresor. Hace algún tiempo otro episodio similar. Un individuo se lía a patadas contra una persona, el tren llega a la siguiente estación: no hay nadie esperando para detener al tipo, ni para atender a la chica. Es más, los medios de comunicación desplazan el debate a la pasividad del resto de los viajeros.

¿Para qué sirven las cámaras del metro? Me gustaría encontrar respuestas distintas a las que se pueden leer en libros como La Sociedad de Control. Menos privacidad, más intimidados y el transporte colectivo cada vez más caro, ¿se justifica la subida de precio con la dotación de medidas de vídeo vigilancia y contratación precaria de personal de seguridad? ¿para qué? Si un individuo puede estar durante un minuto en un tren con una navaja en la mano sin que el sistema de vigilancia intervenga, si alguien puede cometer una agresión y bajarse en la siguiente parada como si no ocurriese nada… está claro que no es la integridad del pasajero lo que se garantiza ¿qué vigilan esos miles de cámaras de seguridad?

Con ayuda de los medios de comunicación de masas está claro para lo que sirven: doctrina de shock. ¿Por qué ahora? Justo cuando empiezan a aparecer brotes verdes en la economía, cuando resulta que la nueva gripe no es una amenaza mortal en nuestra sociedad, cuando parece que se empieza a destruir menos empleo, parece que empiezan a bajar los precios de los pisos, en este fin de semana que todavía hay liga

¿No tenemos derecho a un minuto de felicidad y esperanza? ¿O es que nos las tienen que dosificar? Me voy en bici, con independencia de que 500 moteros consigan más atención mediática que 2500 ciclistas. No me queda más remedio que ser testigo, pero no quiero ser cómplice.

9 Mayo 2009

¿2546 criticones?, me parecen pocos

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Vehículos libres de emisiones de CO2Gracias al descubrimiento del blog de eulez, he sabido que alguien contó 2546 participantes en la criticona, el sábado pasado. Se me hacen pocos. La sensación de estar en el cruce de Alcalá con Gran Vía y no ver ni el principio ni el final de aquel pelotón de bicicletas era espectacular.

He de confesar que, utilizando la fotografía aérea de nomecalles, he estimado (aplicando un criterio conservador) superficies cubiertas de bicicletas de entre 4.000 y 5.000 metros cuadrados (la citada entre Cibeles y el edificio de Telefónica en Gran Vía, la curva bajada Paseo del Prado – Atocha – Paseo del Prado, el nudo que se formó en Moncola…). El problema es asignar una densidad adecuada para el cálculo. Si aplico un marco de 2 X 2 metros (una bici cada cuatro metros cuadrados) me salen todavía menos de esos 2546 bicicríticos, así que me quedo con la primera cifra, que me hace más ilusión.

Supongo que la gracia de esto es utilizar distintas estimaciones, como en esas manifestaciones en las que según si hablan los organizadores, el gobierno o la oposición las cifras bailan en varios órdenes de magnitud. ¿2546? yo digo 25000 ciclistas y lo justifico diciendo que estaba colapsado todo el eje de Princesa – Gran Vía (superficie de más de 10.000 metros cuadrados con una densidad de 25 ciclistas cada 100 metros cuadrados).

¿Cuanta gente había? Los números no me preocupan. Sí me inquieta que el evento no tuviese repercusión en los medios, más ocupados en mantenernos en estado de shock que en ilusionarnos con alternativas a nuestro modo de vida en crisis. Por eso y para que sepas que aquello ocurrió y que estuvimos allí, tienes una buena recopilación de enlaces por aquí y más material por allí.

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